El siervo del centurión
Lucas 7:1–10 · Reina-Valera 1909
Recibe al que está fuera El amor a los enemigos
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1Y COMO acabó todas sus palabras oyéndole el pueblo, entró en Capernaum.
2Y el siervo de un centurión, al cual tenía él en estima, estaba enfermo y á punto de morir.
3Y como oyó hablar de Jesús, envió á él los ancianos de los Judíos, rogándole que viniese y librase á su siervo.
4Y viniendo ellos á Jesús, rogáronle con diligencia, diciéndole: Porque es digno de concederle esto;
5Que ama nuestra nación, y él nos edificó una sinagoga.
6Y Jesús fué con ellos. Mas como ya no estuviesen lejos de su casa, envió el centurión amigos á él, diciéndole: Señor, no te incomodes, que no soy digno que entres debajo de mi tejado;
7Por lo cual ni aun me tuve por digno de venir á ti; mas di la palabra, y mi siervo será sano.
8Porque también yo soy hombre puesto en potestad, que tengo debajo de mí soldados; y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace.
9Lo cual oyendo Jesús, se maravilló de él, y vuelto, dijo á las gentes que le seguían: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.
10Y vueltos á casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.