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En Rojo

Las palabras de Jesús están en rojo. El relato que las rodea aparece atenuado, no eliminado.

Leerlo en su capítulo

El siervo que no quiso perdonar

Mateo 18:23–35 · Reina-Valera 1909

El perdón

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23Por lo cual, el reino de los cielos es semejante á un hombre rey, que quiso hacer cuentas con sus siervos. 24Y comenzando á hacer cuentas, le fué presentado uno que le debía diez mil talentos. 25Mas á éste, no pudiendo pagar, mandó su señor venderle, y á su mujer é hijos, con todo lo que tenía, y que se le pagase. 26Entonces aquel siervo, postrado, le adoraba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. 27El señor, movido á misericordia de aquel siervo, le soltó y le perdonó la deuda. 28Y saliendo aquel siervo, halló á uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y trabando de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que debes. 29Entonces su consiervo, postrándose á sus pies, le rogaba, diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. 30Mas él no quiso; sino fué, y le echó en la cárcel hasta que pagase la deuda. 31Y viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y viniendo, declararon á su señor todo lo que había pasado. 32Entonces llamándole su señor, le dice: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste: 33¿No te convenía también á ti tener misericordia de tu consiervo, como también yo tuve misericordia de ti? 34Entonces su señor, enojado, le entregó á los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. 35Así también hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonareis de vuestros corazones cada uno á su hermano sus ofensas.